¿Dónde están todos los productores orgánicos?

Sistemas de raíz

¿Dónde están todos los productores orgánicos?

No es secreto que gracias a una concientización generalizada por parte de la humanidad pensante (y la que no es tanto también) acerca del proceso de producción e innocuidad de los insumos que consumimos, la compra de productos orgánicos ha gozado un crecimiento exponencial en los últimos años. Del 2015 al 2016, la cantidad de granos orgánicos consumidos en las tierras de nuestro vecino favorito (USA) incrementó en un 20%. Sin embargo, y contrario a lo que diría el sentido común, la producción de estos granos creció solamente 11%.

La pregunta es: Si hay demanda comprobada y creciendo exponencialmente ¿Por qué no crece la oferta de igual manera? O sea, en este negocio, basicamente si produces, se consumirá. ¿Asi o con menor riesgo?

Claramente la respuesta no es tan trivial. Aqui los puntos importantes.

  1. Para poder vender tu producto como orgánico, de acuerdo a la USDA, es necesario que durante tres años previos a la certificación, lleves a cabo todas las prácticas de manejo y compra de insumos de un productor orgánico. Es decir, gasta más y gana menos durante tres años. Pocas personas pueden sostener esta clase de inversión.
  2. El manejo de los cultivo orgánicos es complicadísimo. Esta envuelto en una nube de normatividad y especificaciones complejas que confunden a todos los mortales. Asi que eso deriva a que se tiene que contratar a un experto para que lleve a cabo el proceso de transición. Por favor, hay que gastar más.
  3. Tenemos entonces una alta inversión inicial sostenida durante tres años antes de empezar a capitalizar en ella. A eso hay que agregarle la posibilidad de plagas y demás problemas con el cultivo que pueden llegar a disminuir su productividad. La inversión no está sin sus riesgos.

Ahora ya sabes por que la manzana que compras en el super orgánico que tiene la certificación es tanto más cara que aquella de Walmart o la Comer. Claro que hay mercado para estos productos, pero a ver, ¿quien se fleta la producción?