¿Agricultura industrial u orgánica? Parte 3

Sistemas de raíz

¿Agricultura industrial u orgánica? Parte 3

Si la falta de variabilidad genética provocada por los GMOs resulta en el apocalipsis, ¿Será la agricultura orgánica la respuesta?

Empecemos por el lado bonito de la moneda…

Las semillas orgánicas están equipadas con una gran variedad de características genéticas que les permiten prosperar en una grandísima gama de situaciones. La diversidad de semillas y la capacidad de adaptarlas a nivel regional (debido a la selección por parte del agricultor) nos dan un set de herramientas lo suficientemente diverso para asegurar la producción de comida sin importar las adversidades.

Pero claramente, la situación no es color de rosa. El hecho de que exista variabilidad genética en las semillas no permite la producción de un fruto de manera uniforme. Asi que a decirle adiós a esas manzanas perfectas que se venden tan bien. Tampoco se puede predecir con precisión la productividad del cultivo, lo que provoca una desventaja a la hora de planear el consumo de fertilizantes y la venta del fruto. No es posible estimar de manera precisa la vida de anaquel de estos frutos ni su calidad. Y el problema no termina ahi. Al crecer sus frutos de manera orgánica, el agricultor deberá tener más de un cultivo para poder hacer este ejercicio rentable. Esto significa que se debe volver experto no solamente en crecer varios cultivos, sino también en como comercializarlos. Ahora imagínense que se tienen 5, 10 cultivos. Estamos hablando de un problema de logística tamaño diablo. Y para esto, el consumidor no tiene ni idea de todo lo que implica el hecho de que compre orgánico.

Entonces, ¿Cual es la respuesta? ¿Industrial u orgánico? A mi parecer, la solución yace en una mezcla de los dos. Se requiere la agricultura industrial para abastecer la demanda de alimentos y la orgánica para mantener la variabilidad genética. El mejor escenario se vería como una agricultura orgánica que adopta herramientas y productos utilizados en la agricultura industrial para optimizar sus procesos. Pero esto requiere inversión por parte del sector público y privado para generar estas herramientas híbridas. Simbiótica Labs es uno de estos esfuerzos por cambiar el estatus quo. El futuro todavía puede verse verde.